Sabores y aromas del single malt whisky
El whisky es una bebida con miles de sabores y aromas. El arte se encuentra en saberlo descifrar al degustarlo y olearlo.
Para aprender a clasificar diferentes whiskies, Diageo y Dave Broom crearon el “Single Malt Whisky Flavor Map” (una mapa de aromas de single malts).
El mapa tiene cuatro partes que caracterizan a los whiskies: ligero, abundante, ahumado y delicado
¿Qué significa cada uno de los grupos?
Ligero (light): Un whisky ligero tiene aromas frescos a hierba verde, fruta o cereal. Suelen ser suave en el paladar, pero también pueden ser un poco fuertes en el acabado.
Abundante (rich): Estos whiskies tienen las características de las maderas durante el proceso de maduración. Entre ellos se encuentran vanilla (barril de roble americano), frutos secos y caja de puros (barril de roble europeo). Además, se encuentran sabores a limón y bayas de otoño propias de este tipo de maderas provenientes de Europa.
Ahumado (smoky): El whisky ahumado tiene altos niveles de turba. Para que recuerde como se obtiene el sabor a turba en el whisky lea el artículo: Single Malt Whisky fabricación. También es posible encontrar una variación de humo perfumado, el cual recuerda al olor de las hogueras recién apagadas. La textura de estos whiskies suele ser oleosa.
Delicado (delicate): En la producción de estos whiskies no se emplea la turba durante el malteado, por lo que tiene muy pocos aromas ahumados. Por su sabor sencillo, es ideal para empezar en el mundo del Single Malt.
Se puede extender la clasificación anterior para profundizar en la variedad de sabores de los single malt:
Dulce: Los whiskies dulces tienen un sabor ligeramente a miel, vanilla, azucar marron, uvas pasas o caramelo. Se puede percibir todavía mejor el sabor dulce al vertir una pocas gotas de agua. Este sabor se obtiene por la maduración del whisky en barriles antiguos de bourbon o licores.
Por ejemplo: Glenmorangie, Glen Moray
De fruta: Los whiskies con característica de fruta se distinguen por sabores a manzana, durazno, limón, uvas, bayas o frutas trópicas. Estos aromas vienen de la maduración en barriles antiguamente usados para el vino, por ejemplo.
Floral / fresco: Estos whiskies tienen aromas de flores y frutas, como rosas, azucenas peras, etc. Estos sabores se intensifican cuando se añade un poco de agua al whisky.
Por ejemplo: The Glenlivet
Aromático / sabor a nueces: Una de las características recurrentes es la del sabor a vanilla, canela, tabaco, café, almendra, nueces tostadas, etc. Estos sabores llegan gracias al añejamento en barriles, sobre todo de Sherry y a veces de barriles de vino blanco.
Por ejemplo: Dalmore
Sabor a malta: Se puede decir que estos whiskies son las cervezas entre los whiskies. Se distinguen los sabores de avena, maíz, agujas de abeto o pan integral.
Por ejemplo: Bruichladdich, Isle of Jura
Sabor a madera – roble, vino y sherry: en esta categoría hay que diferenciar entre dos clases: El sabor a madera, y el sabor de la madera del barril en el que el Whisky fue añejado. Clase 1: En whiskies de sabor a madera se diferencia los aromas de roble, pino, lino, regaliz o olor a vela. Los sabores de la madera son por ejemplo el vino, sherry, cognac, porto, o bourbon. Clase 2: Los aromas de esta clase se distinguen sobre todo al oler el whisky. Los de la primera clase se sabe al tomarlo.
Por ejemplo: De la clase 1: Glenfiddich, Macallan De la clase 2: Arran Port Finish, Slyrs Rum Finish
Marítimo: Los whiskies marítimos se distinguen por el sabor a sal, aire de mar y algas marinas. Estos sabores también se establecen por el proceso de añejamiento. En este caso, sin embargo, no es decisivo el barril, sino más bien el lugar de almacenaje, por ejemplo cerca de la costa o en cuevas.
Por ejemplo: Lagavulin o Coal Ila
Slàinte Mhath!

