Diferencias entre blended whisky y single malt whisky

Diferencias entre blended whisky y single malt whisky

¿Cuáles son las diferencias entre blended whisky y single malt whisky? Esta inquietud ha surgido recientemente en nuestros grupos en redes sociales, donde básicamente preguntábamos sobre el conocimiento que se tiene sobre los single malt whiskies y que diferencias existen entre éstos y los whiskies de tipo blended. En el fondo esta pregunta no es difícil de responder, pues partiendo del origen y la elaboración, se tiene una referencia inmediata de comparación. Sin embargo, dado que el mercado del whisky abarca una inmensa variedad de marcas y tipos, no es obvio que las respuestas aparezcan por sí solas. Por ello, vamos a partir de ciertas definiciones que nos permitirán construir el marco apropiado para establecer las diferencias entre estos dos tipos.

Para empezar, podemos darnos cuenta de una diferencia inmediata: las palabras “blended” y “single malt”, que traducidos al español es algo así como “mezclado” y “malta única”. Intuitivamente, estas palabras ya nos están diciendo mucho, pues como hemos visto en otros artículos de nuestro blog (para leer más sobre single malt vaya a «Historia del single malt«) los whiskies que llevan consigo el nombre de single malt nos dan pistas acerca de su proceso de destilación.

Recordemos, un whisky de tipo single malt, de malta única o de una sola malta, es el producto obtenido en una misma destilería y en cuya fabricación se empleó un solo tipo de cebada malteada, mientras un whisky tipo blended o mezclado, es el producto de mezclar varios single malt whiskies (posiblemente provenientes de diferentes destilerías) y “grain” whisky (whisky de granos). Este último es elaborado a base de un grano diferente a la cebada, como el maíz, trigo o centeno.

La idea de mezclar diferentes tipos de whisky proviene presuntamente de Andrew Usher (nacido en Darnick, Escocia), un destacado fabricante de whisky que experimentaba con nuevos tipos de bebidas espirituosas a base de malta por los años 1840. Por esos días, los single malt eran muy fuertes y turbados, y no eran muy apetecidos, lo que motivó a Usher a mezclar varios whiskies de malta única fuertes y ricos en sabores con whisky de granos, hasta conseguir una bebida más suave y fácil de tomar. Así, este señor, quien es considerado como el primer “Master Blender” (maestro destilador o mezclador), creó una bebida socialmente más aceptada, a partir de un whisky rara vez consumido.

Más tarde el blended whisky se convertiría en el whisky más producido y consumido del planeta, por ejemplo hoy en día ¡el 92% del consumo mundial está en manos de los blended! Y no es de asombrarnos que sea el más consumido, pues, además de su amplio uso en la coctelería, es un whisky que sin lugar a duda es rico en aromas, con variedad de sabores, en parte gracias a que un 40% de su mezcla provenga de diferentes single malt.

Hemos visto algunas de las diferencias que hay entre los single malt y los blended whiskies, ahora puede surgir la pregunta, ¿qué hace tan especial y diferente a un single malt whisky de un blended? Hay muchas razones como lo hemos ya expuesto en algunos de los artículos en nuestro blog (vaya a fabricación o porque un single malt es tan costoso) que hacen tan especiales a estos whiskies y es que no solamente son la base de fabricación de los blended, sino que su elaboración es un proceso lento, complejo y detallado, que va desde la selección de la cebada hasta la maduración en barriles cuidadosamente manufacturados, con características muy particulares, que le van a añadir aroma, sabor y donde va a estar reposando por muchos años. De aquí podemos destacar, que en general el proceso de maduración de un single malt es mucho más largo y complejo que el de un blended whisky. También que el resultado final después de ese proceso sea un whisky que generalmente es de mayor porcentaje de alcohol que el blended, lo que va intrínsecamente relacionado con su sabor y aroma, más no con la intención de emborracharlo a usted más rápido.

Y por último, como suele suceder, es una cuestión de gustos, aquí lo importante es apreciar el arte de elaboración ya sea de uno u otro tipo, ser conscientes de ese proceso, y que muchos de estos productos tienen una forma diferente para degustarse.

¡Así que disfrute de su whisky preferido con responsabilidad y Slàinte Mhath!